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El mapa del narco en México (2011)

05/25/2012

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Si el gobierno no puede mantener drogas fuera del alcance de reclusos encerrados tras barras de acero, rodeados de alambre de púas, vigilados por guardias armados, después de haber pasado por pruebas antidoping, cateos, rayos-x y ser grabados en video, ¿Como espera detener el flujo de drogas hacia una nación entera?

— Ron Crickenberger (1956 – 2004), director político del partido libertario estadounidense (1997 – 2003).

Aunque los noticieros en el extranjero pintan a México como un lugar sin ley debido a nuestra guerra contra el narcotráfico, no todo es lo que parece. Como bien sabemos los que residimos en este país, la mayor parte del conflicto se está llevando a cabo en los puertos de entrada y salida, así como en las ciudades a lo largo de las principales rutas de transporte de drogas hacia los Estados Unidos. Con anterioridad había publicado un mapa que muestra las áreas de influencia del narco mexicano, incluyendo las ciudades donde sus operaciones eran “menos sutiles”. Sin embargo, hace poco encontré un reporte redactado por el Instituto Transfronterizo de la Universidad de San Diego, donde describen en números fríos las cifras de víctimas, tipos de ataques y actividades del narco dentro del territorio nacional. Lo que más me llamó la atención del reporte es el mapa que detalla el número de fallecimientos atribuibles directamente a este conflicto por cada municipio mexicano:

Muertos por la guerra contra el narco en Mexico, 2011

Número de muertos debidos la guerra contra el narco, por municipio, 2011. En el mapa se aprecian las áreas más inseguras del país: Ciudad Juárez, Acapulco, Torreón, Saltillo, Chihuahua, Durango, Culiacán, Mazatlán, Tepic, Veracruz, Nuevo Laredo, Monterrey, Tijuana. Por el contrario, los estados con menos peligrosidad incluyen Hidalgo, Querétaro, Tlaxcala, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Campeche y Yucatán. (Dar click en imagen o aquí para ver a mayor escala) (Fuente: Trans-Border Institute, University of San Diego)

Los números son impactantes, ya que según el estudio, 16,414 personas perdieron la vida debido a la violencia durante el 2011. Esto significa que desde el 11 de diciembre de 2006, día en que oficialmente dio comienzo la lucha antidrogas, al 31 de diciembre del 2011, ya existían 50,664 muertes de acuerdo a números oficiales. En promedio, por cada día del 2011, 45 personas fueron asesinadas; tres de las cuales fueron torturadas, una decapitada, dos eran mujeres y diez eran menores de edad. Lamentablemente, el reporte no considera los desaparecidos que muy seguramente, se cuentan por millares.

Sin embargo, vale la pena mencionar que el promedio total de asesinatos en México, de 18 por cada 100,000 habitantes, palidece considerablemente contra las cifras de otros países que supuestamente tienen mayor seguridad, como Honduras (86), Las Bahamas (36), Sudáfrica (32), Brasil (25) o Puerto Rico (26). Incluso si lo vemos a nivel ciudad, pues sí, cinco de las ciudades más peligrosas del mundo se encuentran en México (Juárez, Acapulco, Torreón, Chihuahua, Durango) pero si revisamos la lista de las 50 ciudades más peligrosas a nivel global, 14 corresponden a Brasil, 12 a México, 5 a Colombia, 5 a Centroamérica, 4 a los Estados Unidos, 4 a Sudáfrica, 3 a Venezuela, 2 al Caribe y paradójicamente, sólo una de Iraq. Esto explica por qué con todo y violencia, México sigue siendo un destino turístico muy popular y aunque está algo estancada, sigue entrando inversión extranjera al país.

Municipio (México, 2011) Víctimas Ciudad (EEUU, 2010) Víctimas
Juárez 1608 Nueva York 534
Acapulco 1060 Chicago 431
Torreón 635 Detroit 311
Chihuahua 536 Filadelfia 306
Monterrey 532 Los Ángeles 292
Durango 520 Houston 270
Culiacán 487 Baltimore 223
San Fernando 390 Nueva Orleans 175
Tepic 262 Dallas 148
Mazatlán 255 San Luis 144
TOTAL 6285 TOTAL 2834

Los diez municipios más peligrosos de México (2011), comparados contra las ciudades más peligrosas de los Estados Unidos (2010).

La “guerra total”

El reporte plantea que con la excepción del Cártel de Sinaloa y Los Zetas, todos los demás grupos del crimen organizado se han visto debilitados, teniendo que diversificar sus operaciones hacia otras actividades como el secuestro, extorsión, tráfico de personas y otros delitos que afectan de manera más directa a la población. Y no es de sorprenderse, ya que el Cártel de Sinaloa es el fundador del narcotráfico en México – por allá de 1914 – y está bien consolidado, mientras Los Zetas tienen la experiencia en guerrilla urbana, logística y espantosas técnicas de intimidación que obtuvieron al haber pertenecido a las fuerzas armadas de México y Guatemala. A final de cuentas, de acuerdo a la prensa extranjera, el conflicto está escalando en una guerra a muerte entre ambos bandos, con cada vez más atrocidades involucrando a gente inocente: recordemos que hace apenas un par de semanas, con la intención de “calentar la plaza”, Los Zetas desperdigaron sobre la carretera libre a Reynosa, en el norteño estado de Nuevo León, los cuerpos descuartizados de 49 personas, incluyendo 6 mujeres. ¿Lo más terrible del asunto? Que todas las víctimas tenían entre 20 y 25 años de edad y muy probablemente eran simples delincuentes, adictos, gente inocente o migrantes en camino a los Estados Unidos.

La solución al problema se ve muy lejana, ya que Washington sigue empecinado en mantener sus leyes de prohibición. Y medidas como la Iniciativa Mérida sólo serán paliativos a expensas de la seguridad y derechos humanos de la sociedad mexicana. Lo más preocupante es que mientras de este lado literalmente nos estamos matando unos a otros, del otro lado no se ve que hagan absolutamente nada con la verdadera causa raíz: 12.5 millones de usuarios casuales y 3.6 millones de adictos. Y es que al actual gobierno no le faltan pretextos para continuar con esta inútil guerra (las negritas son mías):

Aunque resulte duro decirlo, la realidad es que Estados Unidos y Europa continúan jugando la carta de la tolerancia al consumo porque los niveles de violencia de los delincuentes dedicados a distribuir drogas en sus calles no se ha convertido todavía en una amenaza estratégica. Pero esa violencia está creciendo, Estados Unidos ha encarcelado a más de dos millones de personas por delitos vinculados con las drogas y tiene un millón de pandilleros, gran parte de los cuales se dedican a la venta de drogas. Quizás cuando esa violencia se vuelva intolerable para Europa y Estados Unidos, la idea de la legalización de las drogas comience a discutirse en serio como estrategia multilateral. Por el momento hay que mantener estrategias de control de daños en nuestros países y denunciar el daño que nos provocan los países consumidores. El tema de la legalización está avanzando con la mariguana, pero aún es un tema difícil como acuerdo entre gobiernos.

Joaquín Villalobos. Doce mitos de la guerra contra el narco. Enero 1, 2010.

¿Tenemos que contentarnos con una actitud entreguista y agachona de “estrategias de control de daños” mientras ya llevamos 50,000 muertos? No, no lo creo. Como he mencionado anteriormente, si el problema no es nuestro, ¿por qué tenemos que pagar las consecuencias? La siguiente imagen lo dice absolutamente todo:

Mariguana: el contraste entre Mexico y Estados Unidos

¿Qué nos dicen estas fotos? Nos dicen, entre otras cosas, que estamos en el lado equivocado de la guerra contra las drogas. En California, la mariguana produce fortunas y empresarios. Aquí, muertos y presos. (Fuente de imagen y pie de página: Blog de la revista Nexos en línea)

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Los Zetas e Irán en México: ¿Un ardid para olvidarse de “Rápido y Furioso”? ¿Para invadir Irán? ¿O México?

10/13/2011

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¿Motivo? ¿Qué razón podría tener Irán para hacer esto? ¿Qué bien podría hacerles?

— Xymphora. Plots and distractions. Xymphora Blog. Oct 11, 2011.

Hace un par de días, el FBI, apoyado por la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana realizaron la captura de supuestos agentes Iraníes que aunados a un sicario del cártel de Los Zetas, asesinarían al embajador Saudita en Estados Unidos, a la vez que realizarían atentados contra las embajadas de Arabia Saudita e Israel en Washington. De acuerdo a la información hasta ahora presentada, dicho sicario era en realidad un agente infiltrado de la DEA, permitiendo la captura de Mansour Arabsiar, un ciudadano estadounidense de origen iraní y de Gholam Shakuri, un operador integrante de las Quds, organización encargada de operaciones especiales por parte de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní. Esto ha provocado que Estados Unidos vuelva a cargarle peligro a Irán, acusándolo de ser un patrocinador del terrorismo internacional. Irán por su parte, rechazó las acusaciones con el mismo tono, alegando que “Estos comportamientos anticuados están basados en las viejas políticas hostiles sionistas y estadounidenses, y son un espectáculo ridículo para provocar divisiones”.

Ahora bien, lejos de que esto sea cierto o no, a México se lo están llevando entre las patas debido a tres sucesos que si consideramos en un contexto más general, pueden pararle a uno los pelos de punta:

• La infame operación “Rápido y Furioso“, producto del Procurador de Justicia norteamericano Eric Holder, ha propiciado la entrada de miles de armas a México, llegando a manos del narco y exacerbando la tremenda violencia que se está dejando sentir en el norte del país. Vamos, dicha operación ha generado tantos estragos que no es de sorprenderse que la titular de la Procuraduría General de la República, Marisela Morales, haya reclamado que “sería una ‘traición’ hacia México si Estados Unidos permitió el tráfico deliberado de armas hacía el país”.

• Rick Perry, el candidato republicano más fuerte a la presidencia de los Estados Unidos y quien muy probablemente será electo en 2012, aseguró que de ser elegido presidente, enviaría soldados a México para eliminar a los cárteles de la droga. Tal vez es una payasada con el afán de ganar algunos votos, principalmente de los estados del suroeste como Texas y Arizona, que también son afectados por nuestra “Guerra contra las Drogas”. Sin embargo, ya que el señor es a la hechura de George “Dubya” Bush, sé que le valdría un pepino la soberanía Mexicana si existe la posibilidad de echar a andar al complejo industrial-militar.

• Por vez primera en bastante tiempo, los tres principales partidos políticos de nuestro país, PAN, PRI y PRD se pusieron de acuerdo al solicitar al gobierno “estar muy alerta con Estados Unidos porque existe la posibilidad de que utilice como pretexto una amenaza terrorista para intervenir de manera armada en nuestro país o injerir en la toma de decisiones.” Esto es aún más preocupante si tomamos las declaraciones de Ed Royce, presidente del subcomité de Relaciones Exteriores en asuntos de Terrorismo, Comercio y no Proliferación de Armamento: “Creo que el gobierno de México debería tener discusiones con Irán (tras el incidente)… (Ya que) es inaceptable que Irán haya planeado (desde México) atacar embajadas o asesinar a un embajador.”

Poniéndonos conspiranóicos

Ahora bien, meditándolo un poco, esto “huele a compló“: primero y más importante, Holder – el responsable de “Rápido y Furioso” – es el mismo que presentó este drama de proporciones Hollywoodescas. Luego, ¿cómo un infiltrado de la DEA tuvo acceso a tan preciosa información? Según tengo entendido, la DEA es una de las organizaciones más incompetentes en los Estados Unidos, por lo que lograr que uno de sus infiltrados lograse ser parte de un plan tan elaborado no suena lógico: eso de que estuvo en el lugar correcto en el momento indicado, es prácticamente imposible. Por otro lado, una operación de este calibre requiere alguien de muchísima confianza y capacidad para llevarlo a cabo, así que ¿para qué arriesgarse con un pelado cualquiera? De acuerdo a Pepe Escobar, columnista del diario electrónico Asia Times Online:

El gobierno norteamericano espera que un cándido mundo se crea que un vendedor de autos usados en Texas fue reclutado por un selecto brazo de la inteligencia Iraní, para encontrar a la primera persona con facha de narco Mexicano con el fin de ordenarle un golpe por US$1.5 millones para asesinar al embajador Saudita en Washington – al mismo tiempo que le prometía acceso sin restricciones a “toneladas de opio”.

— Pepe Escobar. The occupy Iran Fast and Furious plot (extended). Asia Times Online. Oct 14, 2011.

Es más, un integrante de cualquier cártel Mexicano tendría muchísimo cuidado de involucrarse en este tipo de operaciones, pues en el momento en que fuese etiquetado como “colaborador de terroristas” sería inmediatamente perseguido no sólo por nuestras deficientes corporaciones policiacas, sino por organizaciones norteamericanas menos tímidas ante el uso de “medidas extremas”, como la CIA, Homeland Security o la NSA. Total, a mí me suena que todo este embrollo tiene dos posibles razones:

1. La éticamente menos reprobable, que busca distraer al público de las vergonzosas maniobras de Holder con “Rápido y Furioso”, aprovechando las pésimas relaciones que Washington tiene con Irán. Lo bueno es que muchos, tanto de éste como de aquél lado de la frontera, no nos creímos el cuento: de acuerdo al mismo Escobar, “Teherán tendría que ser terminalmente estúpido como para tratar de deshacerse de un embajador en suelo norteamericano”. Ciertamente, si tuvieran una prueba irrefutable de ello, para los gringos sería suficiente casus belli como para aislar a Irán del resto del mundo e invadirlo a discreción, ya que ni Rusia ni China meterían las manos tras un escándalo de tal magnitud. Y sinceramente, no creo que un embajador sea lo suficientemente importante como para que Irán se arriesgue a tener una guerrita contra los Estados Unidos.

2. La peor – y que de hecho, puede ser la más probable – significaría crear una operación de bandera falsa para atar varios cabos de una vez: olvidarse de “Rápido y Furioso”, intervenir más activamente en México, invadir Irán y darle más recursos al complejo industrial militar. Aunque muchos sabemos que atacando a Irán o México los gringos no se irían limpios, siempre queda el problema del daño colateral sobre los que no tenemos vela en el entierro. Pongámonos a pensar: nuestros políticos no están preocupados por las intenciones norteamericanas sólo porque sean buenos ciudadanos: no, ellos lo hacen porque saben perfectamente que si los gringos invaden, las bombas también les pueden llover a ellos. Además, en caso de convertirnos en el estado 51 de la Unión Americana, ellos mismos serían los primeros en ser juzgados por enriquecimiento ilícito, asociación delictuosa y hasta crímenes contra la humanidad.

En fin, esperemos a ver qué sucede durante los próximos días. Lo que sí es cierto es que con una economía que se está yendo por el escusado, una deuda impagable, una cada vez mayor inconformidad por el pueblo norteamericano contra sus gobernantes y una increíble dependencia hacia “enemigos” como China y Arabia Saudita, los Estados Unidos están dando sus últimas patadas de ahogado antes de que su imperio se desmorone de manera espectacular. Lo malo, es que como dice el dicho: “animal herido, peligroso es”.

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Sobre la “narcofosa” de Tamaulipas y nuestra guerra contra el narcotráfico

08/26/2010

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El día de ayer se llevó a cabo uno de los crímenes más salvajes cometidos por el crimen organizado en nuestro país. En un rancho localizado en el municipio de San Fernando, en el estado fronterizo de Tamaulipas, ejecutaron a 72 migrantes indocumentados – 58 hombres y 14 mujeres, algunos de ellos menores de edad – de diversas nacionalidades, incluyendo Brasil, Costa Rica, Honduras, El Salvador y Guatemala. De acuerdo al único sobreviviente de la masacre, operativos del grupo delictivo conocido como Los Zetas, conformado principalmente por ex-militares de los ejércitos Mexicano y Guatemalteco, bajaron a los inmigrantes del transporte en el que viajaban hacia los Estados Unidos, informándoles que o se unían a los Zetas o se morían. Ante la negativa de los inmigrantes de ser reclutados, se les mandó literalmente, al paredón – incorrectamente identificado como narcofosa:

La 'narcofosa' de Tamaulipas

La "narcofosa" de Tamaulipas, con los 72 indocumentados Centro y Sudamericanos ejecutados. (Original: El Universal.mx)

Esta noticia ya dio la vuelta al mundo por la indignación que provoca: estamos presenciando la masacre de gente inocente al más puro estilo de las ejecuciones Nazis perpetradas durante la Segunda Guerra Mundial, poniendo en relieve el pésimo trato que reciben los inmigrantes ilegales en México, así como la corrupción de las fuerzas policiales que permiten la extorsión y plagio masivo de indocumentados. Finalmente, deja ver claramente lo deficiente que es la política migratoria Mexicana, facilitando la trata y tráfico de personas. El gobierno está poniendo como pretexto la "Guerra contra el narcotráfico", declarada por el presidente Calderón a finales de 2006. Sin embargo la historia no tiene que ver tanto con el narco como con la falta de seguridad en nuestro país y cómo organizaciones delictivas – sean del narco o no – se están apoderando poco a poco del norte del territorio nacional.

Reflexionando un poco acerca de la "Guerra contra las drogas"

Muchos de los desmadres que acontecen en México actualmente tienen su origen en el consumo de drogas por parte de la población Norteamericana. Sé que son sueños guajiros, pero a menos que se le pueda exigir al gobierno gringo una manera efectiva de disminuir su consumo, nuestro gobierno debería agarrarse las pelotas y decirles "o me echas la mano de tu lado o te dejo el paquetito a ti solo". De ponerse la pilas, Calderón y sus secuaces tienen dos alternativas ante la cruenta, inútil y simplemente imposible de ganar guerra que se está llevando a cabo en nuestro territorio:

  • Legalizar las drogas. Esto permitiría estructurar de manera formal la producción, distribución y consumo de este tipo de substancias, al mismo tiempo que podrían gravarse los impuestos correspondientes. Recordemos que una vez que un bien se vuelve "ilegal", se genera un mercado negro que eleva su precio de manera descontrolada, provocando que grupos que estén dispuestos a todo – dícese de matar, violar y mutilar – entren en acción para sacar provecho de las altas ganancias generadas por su venta. Como ejemplo recordemos que tan sólo en los Estados Unidos, cuando se prohibió el alcohol de 1920 a 1933, provocaron el surgimiento de violentos gánsteres como Al Capone. Setenta y siete años después, de lo único de lo que deben preocuparse los gringos acerca del alcohol es de su venta a menores de edad y de conductores manejando bajo su influencia.

  • Llegar a un acuerdo con los cárteles, aunque sea "por debajo del agua". Aquellos que han visto la serie televisiva The Shield, reconocen que el antihéroe central de la historia, Vic Mackey, es un corrupto y brutal elemento de la policía de Los Angeles, pero es efectivo en sus esfuerzos por controlar el crimen en su distrito. Aunque obviamente esto es más chaqueta mental que una posible realidad, el gobierno debería sentarse a negociar con los cárteles dejando en claro que aunque Washington jamás permitirá de buena gana una legalización de las drogas, es posible "pasarles el paquetito" negociando una tregua entre los diferentes cárteles al mismo tiempo que se deja en manos del gobierno gringo qué hacer con la droga una vez que ésta se encuentra en su territorio. En pocas palabras, "hacerse de la vista gorda" liberando recursos que son inefectivos para detener el tráfico de drogas, en tareas más significativas y que competen directamente a nuestra población, como la protección de nuestros propios ciudadanos.

Bueno, muchos dirán, pero es que la guerra contra las drogas es justificable porque liberamos a nuestros niños del azote del narco, o que los gringos están haciendo algo al respecto de su propio consumo. Ehhh… nada de eso es cierto. De hecho, utilizando simples estadísticas es posible demostrar que la guerra contra las drogas parte de hechos fundamentalmente falsos:

La explosión de la drogadicción en México. El gobierno Mexicano reza que una de las razones para combatir el narco es para alejar a las drogas de nuestra juventud. De acuerdo a la secretaría de salud, entre 2002 y 2008 el número de drogadictos en México pasó de 307,000 a 465,000. Esto representa apenas el 0.4% de nuestra población donde por otro lado, tenemos tres millones de adolescentes alcohólicos.

La explosión de la violencia en México. Esto es un cuento chino, pues antes de la guerra contra las drogas, el número de asesinatos era de 11 por cada 100,000 habitantes. Hoy por hoy somos el país número 6 en el mundo por este tipo de violencia, con casi 18 homicidios por cada 100,000 habitantes. Podemos atribuir el salto en la estadística justamente, a la guerra contra las drogas.

Los gringos pueden dejar de doparse. Esto es de sentido común, pues todos sabemos que al gobierno Estadounidense le importa un comino cuántos de sus ciudadanos han caído bajo la influencia de las drogas. De hecho, es bastante bien sabido que durante los 80’s la CIA promocionó la venta de crack y otras drogas en los barrios negros del sur de California con el afán de financiar a las guerrillas anti-comunistas en Nicaragua.

Conclusiones

¿Qué hacer? Pensar en una posible legalización de las drogas es un buen comienzo. Esto porque cuando requerimos de apoyo de los gringos nos salen con una puñalada por la espalda: el 19 de Mayo de 2010 el presidente Calderón se presentó frente al congreso Norteamericano con el fin de obtener su apoyo para frenar el tráfico de armas hacia los diversos cárteles de la droga en México. ¿Su respuesta? comentarios como que "la Segunda Enmienda no está abierta a negociación diplomática, con México o con ninguna otra nación." Entonces, viendo que estamos solos con "nuestro problema", éste debería atacarse por cuatro frentes: legalización, educación, tratamiento y prevención. Más porque nos estamos acercando peligrosamente al punto en que nuestro país se está convirtiendo en un estado fallido, donde día con día los que pueden, huyen del país y los que no, tienen miedo de formar parte de los ya 28,000 fallecidos debido a este conflicto. Por otro lado, y como comentario final, es indispensable ponerle un alto a esta escalada de violencia, pues el complejo industrial-militar nos puede hacer una visita con sus infames tácticas de shock and awe. Imagínense qué pasaría si un día por error o desafío un camión cargado de turistas gringos es atacado como lo fueron los inmigrantes ilegales de la narcofosa en Tamaulipas. De miedo, ¿no es verdad?