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Una invasión extraterrestre científicamente plausible

10/09/2015

Space [Icon By Buuf]  SETI.

Si fueras a conquistar el mundo, ¿harías volar la Casa Blanca al estilo Día de la Independencia, o buscarías colarte furtivamente por la puerta trasera?

— Casey, The Faculty (1998).

La invasión extraterrestre es una de las metáforas más antiguas de la ciencia ficción, describiendo cómo seres del espacio vienen a invadir nuestro mundo. Existen múltiples razones por las que ellos recurren a métodos extremos contra nosotros: desde apoderarse de nuestros recursos o el planeta mismo, hasta cosecharnos porque somos una excelente fuente de proteínas. La invasión puede darse de dos maneras: ya sea que lancen un ataque militar global, como en el famoso Día de la Independencia (1996), o se infiltren en nuestros gobiernos y organizaciones, reemplazando, lavándole el cerebro o controlando seres humanos, allanando el camino para asestar el golpe final, como se ha visto en las series de televisión Expedientes Secretos X (1993 – 2002) e Invasión Extraterrestre / V (1983).

Muchas de estas historias tienen su origen en los miedos y principales eventos de la época en la que se publica el relato: La Guerra de los Mundos de H.G. Wells (1898), reconocida como la primera descripción de una invasión extraterrestre, fue escrita en los últimos años del siglo 19, cuando las guerras imperialistas por recursos, por parte de las potencias occidentales, ocurrían casi a diario, y la guerra mecanizada, la cual inspiró a los trípodes de aquella novela, estaba a menos de dos décadas de mostrar sus aterradores efectos. Películas como Invasion of the Body Snatchers (1956) y The Thing (1982), que fueron estrenadas durante el apogeo de la Guerra Fría (1947 – 1991), resaltaban la paranoia y miedo a ser infiltrados por las fuerzas del enemigo. En este caso, por elementos del bloque comunista.

En la vida real una invasión, definida seriamente como un escenario catastrófico de primer contacto, sólo puede tener un resultado: nuestra total aniquilación. La razón es muy sencilla: una especie que por sí misma haya llegado hasta aquí, ha superado infinidad de problemas técnicos y sociales para los que todavía no tenemos solución. Pongámoslo de esta manera: a las velocidades típicas de un viaje interestelar (10% de la velocidad de la luz o unos 30,000 kilómetros por segundo), impactar un malvavisco es el equivalente explosivo a un arma nuclear táctica de tamaño mediano. Aunque nuestra tecnología y recursos actuales ya nos permiten construir una sonda interestelar autónoma, ésta tomaría 40 años de fabricación y una inversión de 174 billones de dólares (USD 1.74×1014, equivalente a 2.2 veces el producto bruto mundial de 2014). Tan solo el costo, tiempo de construcción y duración de la misión (unos 46 años hasta la Estrella de Barnard) nos pueden dar una idea de las diferencias tecnológicas entre un posible invasor y nosotros.

Pic: Daedalus vs. Saturn V comparison

Comparativa entre el cohete Saturno V que llevó a los primeros seres humanos a la Luna, y una sonda interestelar Dédalo. Ésta última sería construida en la órbita de la Tierra y tendría una masa inicial de 54,000 toneladas, incluyendo 50,000 toneladas de combustible y 500 toneladas de equipo científico.

(Fuente: daviddarling.info)

Los motivos

En términos generales, todo conflicto en la historia de la humanidad se ha debido a dos razones: recursos o ideología. Considerando que las leyes de la física y biología operan de la misma manera en el resto del universo, es posible extrapolar los motivos de una invasión:

Ya hemos mencionado anteriormente que una invasión por nuestros recursos es la explicación más fácil de entender por un público ávido de diversión Hollywoodense, pero es algo científicamente imposible de ocurrir, debido a que el retorno de inversión es nulo: todos los recursos naturales de nuestro planeta se encuentran disponibles en el espacio, donde son más fáciles de extraer ya que no es necesario lidiar con el molesto campo gravitacional y nativos que se vanaglorian por su capacidad de contaminar con radiación nuclear dichos recursos. Es como si los Estados Unidos movilizaran toda su capacidad bélica para invadir Burundi: un pequeño país africano sin litoral, estratégicamente irrelevante y con pocos recursos naturales, así como uno de los ingresos per cápita más bajos del mundo (USD 910 en 2015)… y los burundeses poseyeran un par de ojivas nucleares. Esto haría de dicha aventura militar algo impráctico.

Las diferencias debido a que una especie extraterrestre no comparta los rasgos característicos de la psicología humana pueden ser otro motivo, que entra de lleno en el campo ideológico. ¿Qué pasaría si una sociedad erróneamente nos considera como seres no pensantes, o incluso se siente amenazada por nuestra propia biología? En el relato corto The Things (Las Cosas) de Peter Watts, el autor describe la película The Thing (1982) desde el punto de vista del extraterrestre. De acuerdo a éste, los humanos somos horribles abominaciones, ya que no cambiamos de forma, como el resto del universo. Nuestras mentes no están distribuidas entre todas las células de nuestros cuerpos, sino encerradas en “espantosas fibras nerviosas dentro de cavidades óseas”… como un cáncer pensante. Qué terrible existencia debemos tener… por lo que este explorador, embajador y misionero decide cambiar nuestra “precaria” situación:

No va a ser fácil. Ellos no lo van a entender. Torturados, incompletos, no son capaces de entender. Al presentarles el conjunto mayor, ven la pérdida del menor. Al ofrecerles comunión, ellos sólo ven la extinción. Debo ser cuidadoso. Debo usar esta nueva capacidad de esconderme. Otras cosas vendrán eventualmente, y no importa si se encuentran con los vivos o los muertos; lo importante es que encuentren con algo parecido a ellos mismos, para llevarlo a casa. Así que voy a mantener las apariencias. Voy a trabajar tras bambalinas. Yo los salvaré desde el interior, o su soledad inimaginable no tendrá fin.

Estas pobres cosas salvajes nunca podrán abrazar la salvación.

Voy a tener que violarlas con ella.

The Things. Peter Watts. (Clarkesworld Magazine, Issue 40, 2010).

Sin embargo, un escenario en el que fanáticos interestelares vengan hasta aquí para “convertirnos” a la fuerza también es poco probable, ya que cualquier sociedad con ideas extremistas tiende a autodestruirse debido a sus propias creencias. El ejemplo más claro lo tenemos en los mayores villanos de nuestra historia reciente: los Nazis del siglo 20. Si bien poseían una increíble capacidad técnica e industrial, la principal falla de su sociedad tuvo que ver con sus prejuicios y xenofobia. Por citar un ejemplo, la politización de la academia alemana dejó fuera a cualquiera que no fuese de “ascendencia aria pura” resultando en la ejecución o exilio de cientos de científicos judíos, como Albert Einstein, quien es considerado como el padre de la física moderna. En contraste, el éxito de sociedades como la estadounidense se ha debido a la diversidad e igualdad de oportunidades: mientras un miembro tenga algo que aportar, será bienvenido y podrá sobresalir sin importar cuál es su origen, sexo o religión.

Esto nos lleva al único motivo por el que podrían tomarse tantas molestias, ya que es algo imposible de encontrar en cualquier otro lugar del universo: nosotros y los demás seres vivos de este planeta. No como comida, pues antes de “servir al hombre“, es necesario tomar en cuenta que la mayor parte de la materia orgánica de nuestro planeta es de hecho venenosa o no nutritiva para el ser humano, y eso que nosotros hemos evolucionado aquí. Tampoco podríamos ser esclavos de una civilización con un alto nivel tecnológico, pues sería más eficiente construir robots que duran más, no necesitan alimentos y por supuesto, no tienden a sublevarse a la primera oportunidad. Los extraterrestres tampoco buscarían aparearse con nosotros, ya que si bien deben tener algún equivalente al ADN terrestre, es poco probable que compartan la misma estructura genética encontrada aquí. Pero si éste fuera el caso, la posibilidad de crear un híbrido entre especies que evolucionaron de manera independiente es muy pequeña. Por citar un ejemplo, un ser humano moderno (Homo sapiens) no puede aparearse con un Homo habilis, incluso siendo uno el ancestro del otro.

Claro que, la diversidad genética encontrada en este mundo puede ser muy útil para cualquier especie extraterrestre que posea tecnología orgánica – especialmente si contamos con una característica que al parecer, es rara en el universo: la inteligencia. Así, identificar y tomar los mejores rasgos de los terrícolas puede ser suficiente motivo para cruzar media galaxia.

Pic: Prone ~ Patricia Piccinini

Un bebé, híbrido de humano… y algo más. Para tranquilidad de todos, una escultura hiperrealista de la artista Patricia Piccinini.

(Fuente: patriciapiccinini.net)

El filme Skyline (2010) quedó bastante a deber durante su ejecución, pero representa un ejemplo brutalmente honesto de los motivos y resultado de este escenario: una raza alienígena súper avanzada de seres biomecánicos invade la Tierra, y nosotros somos el motivo de la invasión. ¿Cómo logra la humanidad repeler a estos poderosos enemigos? No lo hace; nunca tuvimos una oportunidad.

Escenarios de invasión

Los dos escenarios de invasión científicamente plausibles dependen del tipo de civilización que nos estaría conquistando: ya sea que ellos sean entes biológicos o máquinas pensantes. En el caso de los seres orgánicos, es más probable que quieran preservar al planeta debido a su riqueza biológica; no así para los seres sintéticos, pues nuestro sistema solar sería el equivalente a un pequeño hormiguero en medio del sitio en el que van a construir una autopista.

De acuerdo a los cálculos optimistas de la Ecuación de Drake, la civilización tecnológica más cercana a nosotros se encuentra a unos 50-70 años luz de distancia. Transportar a lo largo de esas distancias a todo el personal, armas y equipo necesarios para subyugar a los cerca de 7,125 millones de habitantes terrestres sería una tarea abrumadora. Por ello, la solución sería decepcionantemente simple: en el caso de civilizaciones orgánicas, tan sólo basta una nave autónoma que pueda detectar, catalogar y sintetizar el genoma humano. En base a esta información, la nave podría generar un virus a la medida, liberando esporas con éste en la atmósfera terrestre e infectando a toda la raza humana en unos cuantos meses. No para aniquilarnos, sino para… hacernos cambiar:

Pic: Gene Therapy ~ Wikipedia

Cómo funciona la terapia genética de línea germinal: consiste en administrar al paciente un gen a través de un vehículo (por ejemplo un virus), el cual debe localizar las células a infectar. Dicho injerto se realiza sobre las células germinales del paciente (óvulos y espermatozoides en el caso del ser humano), por lo que los cambios generados serán hereditarios.

(Fuente: English Wikipedia)

A sabiendas de que una especie debe reproducirse o enfrentar su propia extinción, una sociedad extraterrestre puede conquistar la galaxia sin necesidad de trasladarse físicamente, al insertar el equivalente de su código genético a otras especies pensantes. Esto no es demasiado descabellado, ya que nuestros propios genes son un collage que incluye hasta 8% derivado de la absorción de código genético foráneo. Por otro lado, este tipo de conquista no requiere un sólo disparo: en un par de generaciones, una fracción importante de la población huésped se convertirá en aquello que los extraterrestres deseen. Y si ellos ya dominan los secretos de la genética, puede que incluso inyecten ciertos instintos y recuerdos en los híbridos. Esto hace de películas como Species (1995) y John Carpenter’s Village of the Damned (1995) una posibilidad real. La invasión no tendría que ver con motivos políticos, económicos o religiosos, sino biológicos: la preservación, renovación y cooperación genética pueden ser fuertes motivadores. Después de todo, en la Tierra existen dos especies modernas que ya han hecho esto en algún punto de su historia evolutiva: las hormigas argentinas invasoras (Wasmannia auropunctata) y el Homo sapiens, cuyo código genético incluye hasta un 4% proveniente del Homo neanderthalensis.

En caso de ser “colonizados” por máquinas pensantes, el escenario sería aterrador: una pequeña nave autónoma, microscópica e indetectable – un nanobot – llegaría a nuestra atmósfera; ésta tendría la capacidad de autorreplicarse con los materiales existentes en la superficie terrestre. Supongamos que estos nanobots están diseñados para consumir exclusivamente todos los materiales basados en el carbono, lo que es una suposición lógica, ya que los materiales salidos de éste elemento son espectacularmente versátiles. Desgraciadamente, toda la vida sobre nuestro planeta está basada en el carbono: la biomasa terrestre contiene alrededor de 1045 átomos de carbono; si un nanobot consiste de alrededor de 10 millones de átomos de carbono, 1039 de éstos podrían consumir toda la vida sobre la Tierra, en alrededor de 130 replicaciones, después de que océanos o nubes de ellos (también conocidos como “plaga gris” o grey goo) cubran todo el planeta. Los científicos creen que un nanobot puede replicarse en alrededor de 100 segundos, por lo que la vida en la Tierra se extinguiría en 3.5 horas.

Pic: The Darkest Hour Concept Art ~ Imery Watson and Stas Lebedev

El último instante en la vida de una víctima de la nanotecnología.

(Fuente: filmsketchr.blogspot.com)

Pero… ¿por qué seguimos aquí?

De acuerdo la Paradoja de Fermi, si hubiera numerosas civilizaciones avanzadas en nuestra galaxia, entonces ¿Dónde están? Si se requirieran 1,000 años para construir una nave de colonización que se moviera al 1% de la velocidad de la luz, tan sólo se necesitan 3 millones de años para colonizar toda la galaxia – realmente muy poco a escalas geológicas. Por otro lado, hace poco se realizó el escaneo de casi 100,000 galaxias en busca de civilizaciones de tipo III en la escala de Kardashev (aquellas que abarcan galaxias enteras) sin encontrar ningún positivo obvio. Sólo 50 de esas 100,000 son posibles candidatas, lo que haría de la inteligencia algo mucho más escaso en el universo… a menos que no lo sea:

Dentro de algunos decenios (2040 – 2060) la humanidad tendrá la capacidad de crear una inteligencia artificial fuerte, equivalente a la de un cerebro humano. Ya que la investigación en este campo se ha centrado en la “mejora recursiva“, en un tiempo realmente corto alcanzaremos el ascenso a la trascendencia:

Es difícil pensar en cualquier problema que una superinteligencia no pueda resolver, o al menos ayude a resolver. La enfermedad, la pobreza, la destrucción del medio ambiente, el sufrimiento innecesario de todo tipo: son cosas que una superinteligencia equipada con nanotecnología avanzada sería capaz de eliminar. Además, una superinteligencia podría darnos una vida indefinida, ya sea por detener y revertir el proceso de envejecimiento a través del uso de la nanomedicina, o al ofrecernos la opción de subir nuestra mente a una consciencia digital. Una superinteligencia también podría crear las oportunidades para que aumentemos enormemente nuestras propias capacidades intelectuales y emocionales, y nos podría ayudar a crear un atractivo mundo experiencial en el que podríamos vivir vidas dedicadas al alegre juego y las relaciones interpersonales; experimentando, alcanzando crecimiento personal y viviendo más cerca de nuestros propios ideales.

Bostrom, Nick. (2015). “Superintelligence: Paths, Dangers, Strategies”. London. Oxford University Press.

Esto, asumiendo que creamos una inteligencia artificial afín a los intereses humanos; de lo contrario, nuestra existencia terminará debido a un apocalipsis nanotecnológico como el descrito más arriba. Por lo tanto, si consideramos que somos la civilización más joven en la galaxia y estamos a relativamente poco tiempo de lograr este hito, podemos asumir que todos las demás ya han hecho este enorme salto en su evolución, terminando así: desmenuzados para formar parte de una sopa uniforme de nanobots, o transformados en una sociedad que ha trascendido los límites impuestos por la biología, el mundo físico, o hasta el espacio-tiempo.

Lo más seguro, es que futuras generaciones nos verán con una mezcla de pena y desdén, pensando: “Pobres bárbaros. No tenían ni idea de lo que realmente estaba pasando.”

10 comentarios

  1. Saludos!! Tenía rato que no pasaba por aquí, pero me es grato descubrir algunas de las cosas que mencionamos en nuestra breve charla en los comentarios de otro artículo que hiciste sobre un hipotético encuentro con una civilización extraterrestre.

    Todavía recuerdo cuando me recomendaste la historia de “The Things” de Peter Watts, así como las referencias al destino final de la humanidad en la película “Skyline”. Ésta última quedó a deber mucho, como bien señalas, aunque lo único novedoso que presenta es que es de las pocas películas donde la humanidad pierde de manera contundente.

    Luego de leer esta última entrada, que también me ha gustado mucho, llegan las preguntas.

    1. – Si, dando por cierto que somos la civilización más joven de la galaxia (o una de las más jóvenes) y que realmente no habría punto de comparación entre nuestra civilización de 10,000 años contra una que llevara existiendo un millón de años, ¿qué tan avanzadas serían las civilizaciones extraterrestres que aparecen en las películas?

    Si somos honestos, los aliens de “Batalla por Los Ángeles” no se ven demasiado avanzados, lo mismo que los de la otra mala película como lo fue “Battleship” e incluso los de “Independece Day” no parecen tener una tech súper avanzada.

    Es decir, fuera de poseer antigravedad, los extraterrestres de las películas parecieran llevarnos cuando mucho unos mil o dos mil años de ventaja ya que su manera de lidiar con los Sapiens es bastante parecida a la nuestra.

    2. – ¿Algún comentario acerca de la secuela de “Independece Day” para el año entrante? No sé porqué, pero predigo que será una copia de Star Wars. Al tiempo.

    3. – La estrategia mostrada en “La villa de los malditos”, ¿no es algo endeble? Es decir, en la película los niños híbridos al final son neutralizados. En el mundo real, ¿no sucedería lo mismo?

    4. – Si otras civilizaciones extraterrestres ya han trascendido, ¿entonces la posibilidad de que nuestro mundo sea una simulación virtual es real?

    5. – Curioso que no hayas mencionado el asunto referente a un fenómeno que llamó la atención de los científicos:

    “De las casi 150 mil estrellas que el telescopio Kepler mantiene en su radar, hay una –cuyo nombre de catálogo es KIC 8462852 – que llamó la atención de los astrofísicos que vigilan el espacio con grandes lentes. La misma se posiciona entre las constelaciones de Cygnus y Lira y tiene la particularidad de parpadear de una forma impredecible, lo que podría sugerir que delante de ella habría una estructura artificial alienígena que impide la transmisión de la luz”

    http://www.clarin.com/sociedad/extraterrestres-estrella_0_1451854825.html

    6. – ¿Qué destino le depara a la humanidad una vez que la trascendencia comience? Es decir, ¿seremos dioses? ¿crearemos mundos virtuales para experimentar?


    • Hola, pues mucho de esto sale de derribar esos viejos mitos de que una civilización extraterrestre tendría intención alguna en quedarse con nuestro mundo o sus recursos y cómo podría ocurrir una invasión de este tipo, siendo científicamente correctos.

      1. Hollywood es muy mala referencia para saber cómo serían los extraterrestres si nos llevan 100, 1000 o 1 millón de años de ventaja evolutiva. En este mismo blog he propuesto que lo más probable es que sean seres genéticamente adaptados a los rigores del viaje interestelar o máquinas al estilo Transformers. Y aún así, es probable que tengan formas que sean completamente incomprensibles para nosotros, como los monolitos de 2001 o el “monstruo de humo” de Lost.

      2. Por lo poco que se ha filtrado de Día de la Independencia 2 (una invasión 20 años después, una vez que la Tierra ha adquirido y adaptado la tecnología extraterrestre), al parecer ésta será una mezcla de El juego de Ender y Starship Troopers con un toque de Battleship o Transformers. No creo que sea muy buena, a menos que los USD 200 millones que costará esta producción sean extraordinariamente bien empleados. Como punto de comparación, “The Force Awakens” tiene exactamente ese mismo presupuesto. Creo que la diferencia consistirá en ver qué resulta de un Roland Emmerich (Godzilla, El dia despues de mañana, 2012) contra un J.J. Abrahams (Star Trek, Super 8, The Force Awakens).

      3. Bueno, en la Villa de los Malditos, los extraterrestres cometieron un error garrafal: tan sólo embarazaron a las mujeres humanas mediante fertilización in vitro. Pero, ¿y si las hubiesen modificado genéticamente para que sólo pudieran concebir niños extraterrestres? Ese es el punto de este escenario: o nos reproducimos para eventualmente reemplazar al Homo Sapiens por híbridos, o nos extinguimos por elección propia.

      4. Si, es muy muy real. De hecho hay investigaciones serias para determinar si nuestro universo sólo es una simulación. Por ejemplo, que el universo es en realidad un holograma y nuestra percepción de la 3D es sólo eso: una percepción. Sólo estamos aquí debido a que en esta iteración en particular, aparecimos nosotros (como un juego muy sofisticado de The Sims / Spore); esto podría explicar por qué la Via Lactea no ha sido colonizada desde hace mucho tiempo: simplemente dichos extraterrestres no fueron incluidos en esta simulación.

      5. He seguido muy de cerca la historia de KIC 8462852. Y aunque tengo grandes esperanzas de que las observaciones resulten en un positivo, de momento hay que ser conservadores y asumir que el origen de estas aberraciones (que honestamente, apuntan mucho a una civilización de tipo 1.5 o más en la escala de Kardashev) tienen un origen natural. De momento, no se ha detectado ninguna señal de radio desde este sistema, por lo que faltan algunos años o décadas para saber si en realidad se trata de nubes de gas y polvo, o vecinos extraterrestres a la nada despreciable distancia de 1480 años luz de nosotros. Hoy por hoy ya hay telescopios ópticos apuntando a dicha estrella, para confirmar si estos eventos son naturales o de origen artificial. Tal vez si durante el próximo año avanza en algo la historia de la “Estrella de Tabby” incluiré un artículo al respecto.

      6. Te recomiendo la película Lucy (2014) de Luc Besson. Al principio pensaba que se trataba de otro “churro” de este director, y aunque tiene sus tropiezos al estilo “El Quinto Elemento”, la historia muestra qué pasaría con un ser humano una vez que llegue a ese estado. Efectivamente, dioses que podrían generar sus propios universos o moverse dentro del nuestro a cualquier lugar o tiempo. Al final, puede que trascender signifique no sólo formar parte de una simulación o tener la capacidad de hacer nuestra voluntad, sino existir más allá del plano físico y temporal, por encima de nuestras primitivas motivaciones humanas. El final de Lucy lo dice todo: (***spoiler***) “estoy en todas partes”.


      • Saludos de nuevo.

        1. – En cuanto al punto de “La Villa de los Malditos” ya comprendí tu punto. El error lo cometen los extraterrestres por sólo crear camadas reducidas en lugares muy específicos del planeta, pero no tendríamos oportunidad si hicieran que TODOS los humanos fuéramos incapaces de reproducir crías humanas, sino bebés alienígenas.

        2. – Ya salió el tráiler de “Día de la Independencia 2” y curiosamente el mundo no parece haber cambiado mucho. Sí, se ve que los humanos tomaron parte de la tech de los extraterrestres para crear armas de energía y aviones capaces de alcanzar grandes velocidades e incluso luchar en el espacio exterior, pero todo lo demás se ve exactamente igual. Vaya, hasta los humanos continúan usando gasolina. ¿Por qué hay armas de energía y no carros voladores?

        Parece que los aliens de “Distrito 9” resultaron más inteligentes al codificar su ADN en su tecnología para que nadie más pudiera usarla.

        En serio que Hollywood sigue con las mismas ideas. ¿O quizá es que somos de verdad muy duros para juzgar? Es decir, si yo pudiera ir al pasado a, digamos, la Edad Media y dejara olvidado mi teléfono celular Xperia Z-5, es claro que ni los más sabios de la época podrían descifrar como hacer funcionar, menos sacarle alguna utilidad o usarlo para crear un teléfono móvil.

        No obstante, la civilización humana del siglo XX y XXI pueden comprender mejor conceptos más complejos. ¿Sería posible que pudiéramos adaptar tech extraterrestre como sugiere “Día de la Independencia 2”?

        3. – Estuve leyendo algunas notas acerca de Hawking y él ha sugerido la posibilidad de un escenario distinto al que planteas en esta entrada:

        ¿Qué sucede si una civilización extraterrestre nómada necesita algo como agua para continuar su viaje y coincidentemente lo más cerca que le queda es nuestro sistema solar? Algo así como lo que se vio en “Oblivion”, donde la IA que ataca la Tierra saquea toda el agua del sistema solar. De hecho, en la película, los humanos la detectan llevándose el agua de Titán y es cuando luego va por la Tierra.

        4. – El caso de KIC 8462852 parece que tiene un origen natural. Estaba un tanto emocionado por la idea de encontrar vida inteligente fuera de la Tierra, aunque no se hiciera contacto con ellos, pero parece que todo fue falsa alarma. En fin.

        5. – Ya tuve la oportunidad de ver la película de “Lucy” y me ha gustado bastante. Realmente, me doy cuenta que los humanos tenemos una idea muy corta de lo que significa la trascendencia ya que la mayoría la imagina como una vida similar a esta.


      • Hola,

        1. Exacto. Ante un modelo de invasión de este tipo, no habría mucho que pudiéramos hacer. Más si consideras que en la actualidad no ha sido posible parar el crecimiento demográfico, y eso que la sobrepoblación es un peligro real y presente a nuestra superviviencia.

        2. Lo dudo mucho. Tan sólo intenta conectar tu Atari 2600 (1977) a una pantalla HDMI (2003), o instalarle Windows 10 (2015) a tu vieja PC con procesador 80386 (1985), y eso que estas tecnologías sólo se llevan 20 a 30 años de distancia; imaginate una diferencia de 10,000 o 100,000 años. El ejemplo del celular es muy bueno para explicar esto: el futuro no se tratará de materiales nuevos, sino de cómo hacerlos funcionar. Un celular es plástico y algunos metales (oro, cobre, plata y algo de litio); pero lo que realmente lo hace útil es el complejo software que le permite funcionar. Otro ejemplo es un reactor de fusión nuclear: tan sólo se trata de un dispositivo con forma de dona, hecho de barras de tungsteno. Pero lo que lo hará funcionar es un software que hace variar los campos magneticos en su interior, para que el combustible viaje alrededor del toroide sin tocar las paredes del mismo, generando energía barata e ilimitada.

        3. Es un escenario probable, aunque considerando las distancias entre las estrellas y otros lugares de la galaxia con más recursos que nosotros, creo que la posibilidad es mínima. Por ejemplo, la luna Joviana Europa tiene más agua que toda la Tierra. El caso de Oblivion vuelve a recaer en la legendaria “estupidez alienígena”: al final el “Tet” es destruido por un solo hombre y una bomba nuclear. Eso habla muy mal de un ser del tamaño de una pequeña luna y que al parecer, es una conciencia digital.

        4. Es posible; sólo el tiempo lo dirá. De todas formas, apenas llevan algunos meses estudiando dicha estrella; yo creo que se necesitarán algunos años más para determinar al 100% si esas “perturbaciones” son causadas por un fenómeno natural.

        5. Cierto. Lo mejor de todo es el paralelo que usó Besson entre Lucy, uno de nuestros primeros ancestros y la Lucy de la película, que se convierte en el primer “Homo Superior”.


  2. Realmente, me daría gusto que el fenómeno de KIC 8462852 fuera producto de extraterrestres. Quizá nunca se comuniquen con nosotros, pero el hecho de ver que hay vida inteligente allá afuera ya es un rayo de esperanza para nuestro mundo.

    Sobre “El Día de la Independencia 2”, jaja, pues, espero que los aliens ahora si ponga el Firewall en sus ordenadores. Veremos cómo funciona de nuevo “la estupidez extraterrestre” porque esto seguro terminará con la humanidad liderando una alianza planetaria, ya verás.

    Por cierto, te recomiendo el libro “De animales a dioses” de Yuval Noah Hariri. Ahí se menciona hacia el final del día algunas cosas que hemos comentado sobre la vida tras la trascendencia. De hecho, Hariri afirma que sucederá antes de que termine este siglo y que probablemente habrá gente que luchará contra esto por motivaciones religiosas y de ideología política.


    • Si KIC8462852 les parece interesante, lo siguiente les parecerá emocionante: hay un nuevo descubrimiento relacionado al SETI: pareciera que se han detectado señales de radio “anómalas” provenientes de la estrella HD164595. Lo importante es que esta estrella es muy parecida a nuestro sol y esta a tan solo 94 años luz de distancia!


      • Oh, guau. Ciertamente, este evento es muy importante en términos de SETI. La señal misma abre muchas posibilidades, y de inicio ya hay quienes están asignando tipo de civilización (Kardashev tipo 1 o 2) dependiendo del tipo de señal. Aunque creo que hay que ser conservadores, esperemos que este sea un positivo real. Lo que me extraña es que nunca antes se había detectado esta actividad, pero de ser cierta… pues bueno, los amigos del RATAN-600 tendrán su Nobel ya que posiblemente hayan hecho el descubrimiento más grande de todos los tiempos. ¡Gracias por el tip!


  3. Saludos, estuve meditando y pensé en darte una idea para otro post. El tráiler y la trama de la secuela de “Independece Day” aborda un tema un tanto recurrente en historias de Ciencia Ficción como Macross o Robotech e incluso en “Sector 9” y es la posibilidad de que la humanidad logre hacerse de forma accidental con tecnología extraterrestre.

    La idea es simple: Una nave alienígena viaja por el espacio y sufre un accidente que la hace caer en la Tierra. Todos los extraterrestres mueren en la colisión o poco después. Los humanos llegan, toman lo que queda de la nave y mediante ingeniería inversa logran desarrollar tecnología futurista.

    Pero, ¿qué tan posible es que esto suceda? ¿Realmente podría la humanidad usar ingeniería inversa con una supuesta nave extraterrestre y sacarle un provecho? ¿Es fantasía o hay algo de cierto?

    Bueno, creo que es una buena idea para un post, pero ahí decides si te parece bueno o no. En lo personal, me gustaría leerlo.


    • Me parece una muy interesante propuesta. En algunas historias de ciencia ficcion se ha desarrollado la posibilidad de adoptar tecnología extraterrestre; sin embargo qué ocurriría realmente desde el punto de vista económico, político y social es algo que casi nadie ha explorado. De inicio, creo que los conflictos resultantes estarían a la orden del día. En fin, próximamente estaré publicando algo al respecto. Gracias y saludos.


  4. […] puede ser el resultado de una invasión, ya que de manera realista, si un imperio galáctico quiere deshacerse de los terrícolas, éste no requiere de contacto alguno con nosotros. Con algo tan burdo como un […]



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