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Conservando la lealtad de los empleados: dos puntos de vista

09/27/2013

Wizdoc [Icon By Buuf]  Tips & Tricks.

La administración consiste en hacer las cosas bien; el liderazgo consiste en hacer lo correcto.

Peter Drucker (1909 – 2005), consultor, educador y autor austriaco.

¿Qué es lo que la mayoría de nosotros espera de su trabajo? ¿Qué requerimos para prosperar y crecer en el mismo? ¿Qué necesitamos para “ponernos la camiseta” y dar nuestro máximo esfuerzo? Algunos responderán sueldos altos y prestaciones; otros se irán por el tema del ambiente laboral y los que ya lo han experimentado, tal vez mencionen home office y flexibilidad de horario. Sin embargo, resulta que nada de esto es cierto: dos de las empresas globales con más prestaciones, apapachos y número de iniciativas de calidad de vida hacia sus trabajadores, tienen índices de rotación enormes, con una permanencia promedio de apenas un año. No, no se tratan de Walmart y sus historias de horror; tampoco de Samsung, con capataces que imponen castigos corporales a sus empleados. Estas empresas son ni más ni menos, que Google y Amazon.

Así es: una de las grandes realidades de la vida moderna, es que sin importar las prestaciones, ingresos o ambiente laboral, la verdadera satisfacción de nuestro trabajo depende de un sólo factor: nuestro jefe. Si es una persona con dotes de liderazgo que nos trata como seres humanos, nos informa adecuadamente qué es lo que espera de nosotros y nos proporciona una retroalimentación de forma positiva y continua, seremos trabajadores felices, incluso si el sueldo no es del todo competitivo, la naturaleza del puesto es estresante o las jornadas laborales llegan a ser excesivamente largas. Esto puede ser algo inesperado para algunos de nosotros, pero si nos ponemos a pensar, nos daremos cuenta que es verdad: habitualmente cuando cambiamos de trabajo de manera voluntaria, se debe a que estamos abandonando al jefe, no a la empresa. Recuerdo una entrada en este mismo blog, donde describía que la interacción entre las personas siempre debe basarse en humildad, respeto y confianza, pues al faltar alguno de estos valores, tarde o temprano tendremos un conflicto que desembocará en una ruptura.

Qué hacer como empleado

En algunas ocasiones me he topado con jefes que no están preparados para serlo. Ya sea porque los lanzaron al ruedo sin entender plenamente sus funciones, o son acting – sí, aquello de sigues ganando el sueldo de supervisor, pero trabaja como ‘acting manager’ por cierto tiempo y si eres bueno, te damos el puesto. Lo malo es que con regularidad, ni siquiera se dan cuenta de que se están metiendo en un batidillo, y a menos que exista retroalimentación por parte de sus subalternos, no podrán identificar dónde se encuentran las áreas de oportunidad. Una buena forma de arreglar esto es hablar con ellos para corregir el rumbo. Pareciera que esto es de sentido común, pero muchas veces, el ego se interpone en el camino – el típico “que se joda” – sin darnos cuenta que en última instancia, al tener un supervisor ya somos parte de un equipo de trabajo; si él falla, nosotros fallamos también. Algunos expertos en la materia nos recomiendan ciertas acciones a tomar en caso de que nuestro manager no tome la iniciativa:

• Qué espera de nosotros. Aunque muchos damos por hecho cuál es nuestra función, a menudo los jefes esperan algo muy diferente de lo que nosotros creemos. Por ello vale la pena dejar en claro las expectativas de ambos.

• Mayor comunicación. Pedir una retroalimentación periódica independientemente de si creemos que vamos bien o no, permitirá a ambas partes identificar sus respectivas áreas de oportunidad. La clave aquí es la humildad: el diálogo debe darse no para acorralarlo o ponerlo en evidencia, sino para darle a entender que estamos ahí para apoyarlo.

• Explicar nuestras capacidades. Muchos jefes no tienen idea de qué skills poseen los miembros de su equipo; esto ocurre sobre todo en organizaciones donde el manager tiene muchas personas bajo su cargo. Siempre es sano recordarle al jefe – y recordarnos a nosotros mismos – que él no está ahí porque sepa más que nosotros, sino porque puede coordinar profesionales que saben hacer su trabajo.

• Consistencia. ¿A cuántos no nos ha pasado aquella situación en la que el jefe solicita un trabajo con urgencia, obligándonos a salir tarde por entregarlo antes de la fecha límite, para que después de algunos días nos salga con que ‘ehh… ni siquiera lo he revisado’? Este tipo de inconsistencias se convierten en “una raya más al tigre”, y de ahí, en resentimiento y la eventual separación. La mejor opción es hablarlo de inmediato, solicitando compromiso y respeto de su parte.

Y qué hacer como manager

Ahh… pero el que debería buscar la lealtad del empleado debería ser el jefe, pues la razón de ser de un manager es básicamente la de coordinar personas y retener buenos trabajadores; de nueva cuenta, humildad, respeto y confianza deben ser los valores que debemos mostrar hacia nuestros subordinados. En este caso, existen algunos tips que nos pueden ayudar a mejorar la experiencia de nuestra gente y mejorar la eficiencia general del equipo de trabajo:

• Escuchar atentamente lo que nos dicen. Es necesario hacer preguntas, mantener contacto visual, sonreír; nada de checar el celular, el reloj o el monitor de la laptop. Debemos mostrar a nuestra gente que estamos realmente interesados en lo que tienen que decir, pues debemos hacerlos sentir que son alguien importante en nuestro equipo de trabajo.

• Comunicación. Evitando revelar información clasificada o entregarnos a la juntitis crónica, es muy importante que nuestros equipos estén informados sobre el estatus general del proyecto, área e incluso de la compañía. Esta política inclusiva de all hands meetings tiene sus beneficios; especialmente el sentido de pertenencia y de que somos un equipo, tanto en las buenas como en las malas.

• No hacerse el importante. Uno de los rasgos característicos de algunas personas es lo fantoches que pueden llegar a ser; este comportamiento es especialmente notable en la cultura Latina, donde existen muchos jefes que todavía aplican la de quién es el macho con sus subordinados. Esto puede servirnos cuando tengamos reuniones entre iguales o participemos en una negociación con un cliente, para hacerles saber que somos parte del club. Pero cuando se trata de nuestra gente, tenemos que reflejar la convicción de que “mi confianza es tal que NO es necesario apantallarte con mis posesiones materiales, viajes o grados académicos”.

• No discutir las fallas de otros. ¿A quién no le gusta un poco de chisme de vez en cuando? Después de todo, es un buen tema de conversación que hace amena cualquier plática. Sin embargo, perdemos enormemente el respeto de los demás si ventilamos los trapitos de alguien en público. Y esto también incluye las evaluaciones: los elogios y reconocimientos siempre son en público; los reproches y críticas, en privado.

En resumidas cuentas, para conservar la lealtad de nuestros empleados, como managers debemos demostrarles que sinceramente nos preocupamos por ellos y que los consideramos no sólo como recursos, sino como colaboradores sin los cuales nosotros no podríamos llegar a ningún lado. Como elocuentemente describió un gerente en una plática dada por Jeff Haden, consultor y columnista de la revista electrónica Inc.com:

… Sí, nosotros estamos a cargo y sí, hablamos acerca de objetivos, metas y visiones, pero a nuestros empleados no les importa nada de eso. Podemos comunicarnos y conectarnos con ellos todo lo que queramos, pero nadie nos escucha realmente. Sólo sonríen y asienten con la cabeza; luego vuelven a hacer sus trabajos de la misma manera que siempre lo han hecho.

Nuestros empleados en realidad no se preocupan por lo que queremos que hagan, hasta que se dan cuenta de lo mucho que nos preocupamos por ellos. Cuando los empleados saben – realmente saben – que te preocupas por ellos, es entonces cuando ellos se preocupan por ti. Y cuando saben que te importan, te escucharán… y harán lo que sea por ti.

2 comentarios

  1. He estado investigando en la web durante
    creo quee mas de 5 hotas al dia, y ninguna vez he descubierto unn articulo tan abrumador como el tuyo.
    Es bastante valioso. En mi opinion, si la mayoria de articulistas y webmasters crearan tan adecuado articulos asi como el que creas, el contenido web
    podria seer mucho maas agradable de lo que es ahora.


  2. […] mejor al ser humano enfrente de nosotros, mejorando nuestra dinámica de grupo. Y esto porque en un post anterior ya había comentado que a la hora de motivar a los empleados es necesario demostrar un interés […]



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