h1

6 sorprendentemente malvados actos de los que los bebés son capaces

02/17/2010

Wizdoc [Icon By Buuf]  Reflexiones.

[Merol (1)!]

Nunca olvides que comparado con un adulto, todo bebé es un genio.

Eleanore Marie Sarton (1912 – 1995), poeta, novelista y autora de memorias estadounidense.

Desde hace ya tiempo me he vuelto fan de algunos sitios en Internet donde publican listas. Éstas incluyen temas como "Los 10 videos musicales más bizarros" o "Los 5 hechos de la Segunda Guerra Mundial más aceptados (Que resultaron ser una flagrante mentira)". Uno de estos sitios llamado Cracked, publica con regularidad este tipo de listas, donde lo más interesante es que realizan una mezcla de humor con información científica. Son tan buenos estos artículos que ocasionalmente llegan vivales que se fusilan sus posts, como el que realizó el periódico El Universal hace más de un año pero que le resultó en un tiro por la culata.

En fin, entre los artículos de aquél sitio, me topé con uno denominado "6 sorprendentemente malvados actos de los que los bebés son capaces" (título original: 6 Shockingly Evil Things Babies Are Capable Of), escrito por Kathy Benjamin. Me pareció excelente por dos motivos: primero, que en efecto los bebés nos pueden agarrar con los pantalones abajo por lo perversos que pueden llegar a ser. Segundo: el artículo tiene un giro de la historia que provocó que se me pusiera la carne de gallina. ¿La razón? Soy zurdo – más adelante sabrán el por qué de mi reacción. Bueno, con traducción de mi cosecha y un poco de adaptación a nuestra idiosincrasia, que lo disfruten:

Como cualquiera que se haya topado con bebés en estado salvaje puede atestiguar, ellos son bolitas holgazanas de engaño y codicia. Puede que aquellos de nosotros que ya nos ponemos de pie y nos sentamos para defecar no seamos la Madre Teresa de Calcuta, pero resulta que ya teníamos un buen trecho recorrido desde que balbuceábamos y nos orinábamos encima.

Si, a menos que actualmente seas un sociópata, es muy probable que fueras lo peor de ti mismo antes de que dijeras una sola palabra. ¡Así lo dicta la ciencia!

#6 Mentir

Parece una locura que un infante humano que apenas puede funcionar sea lo suficientemente astuto como para mentir para salir de apuros, pero es cierto. Siendo bebé eras tan malcriado que empezaste a mentir incluso antes de que pudieses hablar. Los científicos han encontrado que a la edad de tan sólo seis meses, el mini-tu ya hacía "falsos llantos" y "risas forzadas" para lograr atención. Los bebés son tan buenos en ello que mienten y luego pausan brevemente para escuchar si alguien está respondiendo a sus lágrimas de cocodrilo, antes de empezar de nuevo.

Tal vez más sorprendente es el hecho de que, cuando saben que han cometido una falta, los pequeños demonios distraerán a sus padres para evitar ser atrapados. Llorar por atención no es algo tan terrible, porque recibir atención positiva te hace sentir bien. ¿Pero llorar para causar una distracción? Eso significa que el escurridizo, chillón bebé SABE que ha hecho algo malo y quiere ocultarlo. Antes de que aprendan a defecar sin ayuda, los bebés ya saben cómo inventar excusas.

¿Por qué hice eso?

Mentir es considerado una parte importante del desarrollo infantil. Una vez que puedes hablar, tus mentiras se hacen cada vez más complejas y creíbles, y los primeros intentos no-verbales pueden ayudarnos a distinguir los tipos de mentiras con los que podemos salirnos con la nuestra.

De acuerdo a la ciencia, mentir no es algo que ocurra cuando un bebé es corrompido por la televisión, sino que se trata de comportamiento humano normal. De hecho, decir la verdad es lo que debemos aprender. La mayoría de nosotros comenzamos a sentirnos mal al decir mentiras alrededor de la edad de cuatro, una vez que somos lo suficientemente grandes para entender aquellas historias con moraleja que nuestros padres nos cuentan. Así que lo único que se interpone entre tú y una vida criminal es "El niño y el lobo".

#5 Racismo

No es un misterio por qué actualmente tratas mejor a la gente atractiva: Tú quieres meterte en sus pantalones. No había razón para discriminar a las chicas feas cuando eras un bebé, ¿Cierto? Falso. Resulta que has estado favoreciendo a las guapas desde que el doctor te nalgueó por primera vez. En un estudio llevado a cabo durante el 2004, en el campo de "hacemos que los bebés hagan cosas extrañas", un científico británico hizo que algunos bebés observaran dos fotografías. Una de ellas tenía a una mujer atractiva, y la otra a una mujer no atractiva. De todos estos bebés (todos ellos con edad máxima de siete días de nacidos), casi el 100 por ciento observó por mucho más tiempo las fotografías con gente "atractiva" que aquellas con gente "no atractiva".

Pero esto no termina aquí. En aquellos primeros meses, los bebés podían mirar durante el mismo tiempo a una persona atractiva de otra raza que una persona igualmente atractiva de su misma raza. Pero después de unos cuantos meses, incluso si se les mostraba una supermodelo con un color de piel diferente, el bebé la podría ignorar completamente. Si a un bebé blanco se le mostraban dos fotografías de gente asiática de cualquier nivel de belleza, el bebé las miraría por el mismo periodo de tiempo, para después aburrirse y mirar hacia otro lado. Para ese bebé blanco, todos los asiáticos son iguales. En serio.

¿Por qué hice eso?

Supervivencia. En general, la gente atractiva tiene características más "normales" y por lo tanto, mejores genes. Al quedarte viendo con tus grandes ojos azules a la persona más guapa de la habitación, estás asumiendo que es tu mami, o al menos tienes la esperanza que al tirar encanto lograrás que ella te adopte. Al ser criado por alguien saludable tendrás una mejor oportunidad de vivir para ver llegar tu primer cumpleaños. El bebé-racismo tiene sentido desde una perspectiva evolutiva: Es importante que conforme madures sepas quién es la gente de tu tribu… pero ¿y esa tribu vecina? De acuerdo a estos estudios, lo único que debes saber es que no se parecen a ti. ¿Sus rasgos individuales? Irrelevantes en tu pequeña y racista mente de bebé.

#4 Desobediencia

Desde el momento en que los bebés pueden entender técnicas de comunicación básicas, le dan a todo el mundo un gran "jódanse". Todos ustedes han visto a bebés haciendo berrinches; gritando y pataleando, olvidando que en cualquier momento podrías aplastar sus pequeños y frágiles huesos con tus manos de adulto.

Los berrinches no sólo se derivan de no obtener lo que quieren, sino también por negarse a hacer cosas. Los bebés incluso se resistirán a hacer cosas que en realidad quieren o les gusta hacer, al parecer sólo porque son pequeños canallas. "No" es una de las primeras palabras más comunes habladas por los niños y algunas veces pueden ocupar por completo su vocabulario, hasta tres meses antes de que digan alguna otra palabra.

¿Por qué hice eso?

La desobediencia es una manera en que los bebés se definen a sí mismos. Empiezan a darse cuenta que son individuos independientes del mundo y que tienen sus propios pensamientos, deseos y acciones. Cuando naciste, tus padres te dejaban en la cuna y caías dormido. Pero unos meses más tarde se te ocurre, ¿Y si no te sientes cansado? ¿Qué pasaría si ELIGES no ir a dormir? ¿Y si te negaras y expresaras tu disgusto?

Y es importante recordar que este tipo de negativismo-infantil no sólo está restringido a las cosas que el bebé no quiere hacer. El bebé puede empezar a quejarse cuando intentas dormirlo y no está cansado, pero también puede quejarse cuando lo sacas de la cuna. Y cuando intentes alimentarlo, mecerlo o tratar de reconfortarlo te apartará por el simple hecho de que estás haciendo algo. El bebé tiene el control, y debes someterte.

#3 Drogarse

Eres un buen padre. Estas haciendo lo mejor que puedes para criar a tu pequeño y de momento, piensas que estás haciendo un buen trabajo. Entonces una noche, dejas a tu bebé en la cuna como de costumbre, pero en vez de quedarse dormido, se sienta y empieza a golpear su cabeza contra la cuna una y otra vez. Fuerte. Estas tan sorprendido que no se te ocurre hacer algo, o tal vez seas un padre desnaturalizado y quieras ver hasta dónde llega tu bebé con esto, cuando después de un minuto todo termina y tu pequeño e inocente angelito se duerme rápidamente. ¿Qué diablos pasó?

Tu bebé no es el único. Comenzando alrededor de los nueve meses, antes de dormir muchos infantes se golpean la cabeza contra algo sólido hasta 80 veces por minuto. Las tandas pueden durar desde unos minutos hasta algunas horas. No están enojados, no están tratando de obtener algo; al parecer ellos están lastimándose a sí mismos por ninguna razón obvia, aparte de querer joder con tu frágil e insomne cerebro paterno.

¿Por qué hice eso?

Se siente extraordinariamente bien, y es lo más cercano que el bebé puede hacer para ponerse un pericazo (a menos que en verdad seas un padre de segunda). El aumento de adrenalina que el niño obtiene por un poco de dolor induce una feliz, calmada y relajante sensación seguida del agotamiento. No les importa si protestas, y no les importa si hay algún daño. Ellos sólo quieren esa nueva dosis de adrenalina, y se darán golpes en la cabeza toda la noche para conseguirla.

Pero ellos pueden dejarlo cuando quieran. Totalmente.

#2 Robar

Imaginen esto: Un tipo se da cuenta que su vecino o hermano tiene algo que él quiere. Un reloj o un automóvil. Este tipo lo quiere, así que engaña, miente y manipula hasta que eventualmente, su vecino o hermano se siente lo suficientemente miserable como para darle el reloj. El estafador obtiene lo que quiere. ¿Cómo llamarían a eso? Hurto, probablemente. Ahora, visualicen el mismo escenario, pero imaginen que un pequeño e insignificante bebé lo está haciendo. ¿Cómo llamarían a eso? Así es: un robo adorable, y los bebés lo hacen todo el tiempo.

Si ven algo que les gusta, harán todo lo necesario para obtenerlo. Ellos gritarán seguramente, pero también pueden golpear su cabeza, lastimándose a sí mismos para que sus padres se sientan mal. Un chichón en la cabeza y de pronto todas las galletas y juguetes son para el bebé, y mamá los estará arrullando con: "¿Ya estas mejor muñeco?"

Este comportamiento de autoflagelación y manipulación usualmente comienza antes de los seis meses y puede continuar hasta bien entrada la infancia. Durante sus berrinches, los bebés se golpearán y morderán a sí mismos, y algunos niños contendrán su respiración por tanto tiempo que incluso pueden desmayarse. Esta manipulación emocional, no es de extrañarse, es muy efectiva.

¿Por qué hice eso?

Los niños no tienen un entendimiento complejo de la propiedad de otras personas hasta que alcanzan algunos años de edad. Desafortunadamente, un entendimiento de la propiedad PERSONAL viene mucho antes. En pocas palabras, para un bebé todo es suyo. El concepto de quitarle cosas no tiene sentido. Si esto es MIO y lo quiero AHORA, ¿Por qué no lo puedo tener? Ya que todo es tuyo por derecho, no hay nada malo en hacer lo que haga falta para tenerlo de regreso. Y si para ello requieres desmayarte con tal de tener tu condenado chupón de vuelta, que así sea. ¿Qué te importa? Tan sólo eres un pequeño bebé estafador.

#1 Matar

Por algún tiempo, los científicos sostuvieron la teoría de que la gente zurda pudo haber iniciado como gemelos en el útero. Su razonamiento era que en una pareja de gemelos, uno tiende a ser diestro y el otro zurdo. Factores genéticos y de crecimiento también pueden definir el uso de la mano, pero en muchos casos no la podían explicar por completo. Tal vez esos zurdos fueron el resultado de uno de los gemelos sobreviviendo al combate de jaula que representa el desarrollo fetal.

No fue hasta los ultrasonidos e intrépidas cámaras capaces de sobrevivir en el útero, que los científicos descubrieron que su corazonada era correcta. Más o menos. Estaban en lo correcto en el sentido de que la mayoría de los zurdos alguna vez habían sido gemelos. Pero no solo se quedaron ahí: ahora los científicos piensan que de manera absurda, una de cada ocho personas comenzaron como dos chícharos en una vaina. Por supuesto, sólo una de 70 personas tiene de hecho, un gemelo. Así que, ¿Qué pasó con tu gemelo? Lo asesinaste y luego lo absorbiste en tu cuerpo. Sí, ¿Esas historias de adultos encontrando dientes creciendo en sus hombros? No son leyendas urbanas.

¿Por qué hice eso?

Porque eres ruin y malvado.

[Merol (2)!]

No en realidad. Lo más probable es que tú solo eras el feto más saludable. O acaparaste toda la sangre si es que compartían la placenta. O creciste más rápido y literalmente dejaste a tu hermano sin espacio. Si los embarazos múltiples son realmente tan comunes como todo parece indicar, evolucionamos de esta manera por una razón. Realizar el intento con dos fetos para ver cuál de ellos sobrevive es un excelente plan, evolutivamente hablando. Desafortunadamente, traer gemelos es muy peligroso para la madre, implicando que nuestra mejor apuesta como especie era dejar que un gemelo terminara por matar al otro durante el desarrollo temprano. Otra razón por la que los zurdos son un siniestro grupo siniestro de gente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: